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San Francisco

Muir Woods, en busca de los gigantes del bosque.

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Este espectacular Parque Nacional, a muy pocos kilómetros de la gran urbe de San Francisco, te asombrará por la belleza e impresionante magnitud de sus ejemplares: las grandes secuoyas.

Más de 295 hectáreas de naturaleza, de parajes verdes, incluso de zonas de gran sombría hacen que este recorrido te haga disfrutar de este lugar como si de un sueño se tratase.

 

Texto y fotos por José Manuel Beltrán

Faltaba medio siglo para que América fuese descubierta, y ya estaban allí. Sin entrar en el detalle de quien fue antes, el hombre o la naturaleza, a pesar de que yo lo tengo muy claro; es cierto que cada vez con más intensidad es el ser humano el que se empeña en destruirla, en no conservarla, sin querer darnos cuenta que nuestra propia vida está en juego.

Desde el año 1908, el Parque Nacional de Muir Woods, está declarado Monumento Nacional. A escasos 12 kilómetros al norte de San Francisco, a los pies de la montaña Tamalpais, en la costa del Pacífico, un total de 119 Ha. de terreno (295 acres) fueron cedidos al gobierno federal, para asegurar la protección permanente de los mismos y los últimos grupos intactos de secuoyas, por sus propietarios: William Kent y su esposa Elizabeth Thatcher Kent. Por petición expresa de Kent, el Presidente Roosevelt nombró a John Muir la persona encargada de su conservación.
Este es el mejor monumento para los aficionados de los árboles que pudiera encontrarse en todos los bosques del mundo. Me han hecho un gran honor, y estoy orgulloso de ello.

---John Muir a William Kent
Hace 150 millones de años, árboles muy parecidos a la secuoya cubrían gran parte del Hemisferio Norte. A la vez que las condiciones climáticas se fueron modificando, el crecimiento de la secuoya se hacía más limitado. En la actualidad, el clima templado, la niebla estival y las lluvias del invierno otorgan unas condiciones para que estos grandes árboles, que reciben el nombre de Coastal Redwoods, alcancen alturas de hasta 77 metros (252 pies) y grosor de hasta 4 metros de diámetro. Lo increíble, y ojalá celebren más cumpleaños, es la edad de los árboles más maduros: ¡Entre 500 y 800 años!

El recorrido desde el Centro de Visitantes

Desde este Centro de Visitantes, donde se puede conseguir folletos informativos (también en español), y donde se encuentran los cuartos de baño, cafetería y la tienda de regalos y souvenirs, se encuentra el inicio del sendero que se puede seguir fácilmente sin ningún tipo de guía y que, llegado un punto cercano, se divide en dos circuitos.

A la izquierda, nada más atravesar el denominado "puente 1" sobre el río Redwood (Redwood Creek), te encaminarás por el Bohemian Grove. Si eliges el sendero de la derecha te encaminarás hacia Cathedral Grove, lugar donde se encuentran las secuoyas de más edad. A la altura del "Puente 3", ambos circuitos se entrelazan en lo que se puede considerar el paseo corto. Mi sugerencia, ya que has llegado hasta aquí para disfrutar de la naturaleza, es que continúes por Cathedral Grove; atravieses la confluencia de Redwood y Fren Creek y sigas hasta el "Puente 4". Nada más atravesar este puente, el camino de vuelta lo haces por el Hillside Trail, en un entorno más elevado hasta llegar al "Puente 2".

El estado de conservación del parque es extraordinario. Salvo cuestión de peligrosidad, los ejemplares caídos no son retirados tal y como se hizo en la época victoriana, cuando miles de hectáreas de bosque fueron destruidas para la construcción de las casas de San Francisco y alrededores. Mantener el hábitat natural, con el musgo cubriendo los árboles para aportar frescor; las plantas que crecen y que prefieren la sombra bajo la protección de la secuoya, los grandes helechos, los laureles y los arces que se inclinan buscando la luz del sol y los grandes abetos, que parecen quieren competir en altura con sus hermanas hacen de este lugar el paraíso, ya no solo para los humanos, sino para la multitud de animales que allí habitan.

Búhos, mapaches y murciélagos, apoderándose de la noche; venados, al amanecer y atardecer; acurrucas, martines y tordos, y los pájaros carrizos que viven aquí todo el año; anfibios y reptiles, incluso las raramente vistas salamandras gigantes de California; todo ello conforma un verdadero Tesoro Ecológico: el considerado Monumento Nacional del Muir Woods (Bosque Muir).
Yo te he encaminado; ahora eres tú el que debes disfrutar.
Paisaje con arroyo

Recomendaciones para la visita

De nosotros, los humanos, depende que este tesoro siga conservándose tal cual. Es así que los carteles y recomendaciones especifican unas normas muy claras.
1.- No se puede molestar ni dar de comer a los animales.
2.- Está totalmente prohibido pescar en el arroyo
3.- No se puede arrancar ninguna planta o flor, ni dañar a los árboles
4.- No está permitido fumar en los senderos. Abstente, tal y como lo hice yo
5.- Está prohibido acampar, hacer picnic, y dispositivos de radio y/o música; por supuesto, nada de fuego.
6.- No se permite el acceso con mascotas, excepto los perros guías

No existe ningún transporte público desde San Francisco, por lo que el único medio será el de tu coche o el de una excursión. Sin embargo, desde Sausalito, si existe un servicio de bus. Consulta aquí los horarios y precios.
Si quieres ampliar más información (en inglés) en este enlace te llevo a la web del parque. Aquí podrás ver los horarios, entradas y otro tipo de recomendaciones.
Tronco cortado de secuoya
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