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Rutas con encanto

Sintra. Recorrido por el Palacio da Pena y el Castelo dos Mouros.

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A muy poca distancia de Lisboa localizamos a Sintra, en el centro de un gran parque natural. La villa, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1.995, cuenta con numerosos jardines y palacios así como de múltiples historias y leyendas.

Nos disponemos a alcanzar el punto más alto de la Sierra de Sintra; admirar el paisaje desde la Cruz Alta y el eclecticismo arquitectónico del Palacio da Pena, pasando antes por el Castelo dos Mouros. De esta forma tendremos a la ciudad ante nuestros pies. 

Texto y fotos por José Manuel Beltrán

La ciudad y su entorno, de forma justa declarada Paisaje Patrimonio de la Humanidad, sigue en pie a pesar del terrible terremoto de Lisboa de 1.755, que llegó a destruirla casi por completo. Ya antes, en el siglo I a.C., aún cuando se han descubierto asentamientos que se corresponden con el paleolítico, los romanos la tomaron como una instalación avanzada de su Imperio. Posteriormente, tanto vándalos como alanos; godos, suevos y visigodos la conquistan para sí hasta que, en el siglo VIII, se apoderan de ella los musulmanes que pasan a denominarla Xintara. Bajo esta dominación árabe, entre los siglos IX y X, se inicia la construcción del Castelo dos Mouros. La ciudad florece convirtiéndose en un importante foco de transacción y negocio.
Vista de las murallas del Castelo do Mouros. Sintra

La decadencia del Califato de Córdoba provoca que Don Alfonso VI, rey de León, conquiste Sintra y su castillo. Ya en 1.147, de forma voluntaria y definitiva, la fortaleza es entregada a Don Alfonso Henriques, primer Rey de Portugal. Tan solo siete años después, en 1.154, se le concede su propia Carta Foral.
Comienzan a florecer conventos, monasterios y palacios de variadas órdenes militares y religiosas. Ni siquiera la importante epidemia de peste, que asoló la ciudad en el siglo XIV, evita que se convierta en un lugar de residencia, descanso y veraneo para la monarquía. En 1.838, la época romanticista propiciada por el Rey Don Fernando II, hace que la villa sea la predilecta de nobles y burgueses. En su pasado más reciente, aristócratas, artistas, intelectuales y escritores como Lord Byron, han expandido al mundo la belleza de esta ciudad en la que ahora nos centraremos en dos de sus atractivos principales.
Sintra sería un buen paraíso si Dios hiciese otra tentativa"
--José Samarago. (Memorial do Convento. 1.982)

Como llegar a Sintra desde Lisboa y desde allí a nuestros destinos

Llegar a Sintra desde Lisboa es fácil, y además económico, por medio del transporte público. Un trayecto muy agradable, de aproximadamente 40 minutos, es con el tren de cercanías. Desde la Estación de Rossio, en pleno centro de Lisboa, y que a su vez está conectada con la línea verde del metro, puedes adquirir los billetes por tan solo 2,15€. Por cierto, si tienes la tarjeta Lisboa Card, el trayecto en tren está incluido. Otras estaciones de origen pueden ser la de Oriente y la de Entrecampos

Subir al Castelo dos Mouros y al Palacio da Pena
La estación de tren se encuentra a 1,5 km. del centro histórico de la ciudad. Si no quieres caminar este recorrido, desde la misma estación de tren puedes tomar el autobús 434, para llegar hasta el Castelo y el Palacio. También, desde el mismo centro (enfrente de la oficina de turismo) y en plena época turística salen unos miniautobuses (de color verde y parecidos a vagones de tren) que te llevan hasta arriba.
El coche es totalmente desaconsejaba (el parking es muy reducido) así como la caminata a pie.
El Palacio da Pena se erige en lo alto de la colina de Sintra
Mi querida Pena, es la corona de la región de Sintra"
--Fernando II, Rey de Portugal (1.836/1885).

El Castelo dos Mouros (el Castillo de los Moros)

Nuestra primera parada, en este maravilloso entorno de la sierra y parques de Sintra, lo es en el Castelo dos Mouros. Esta fortificación militar se remonta al siglo IX, cuando los árabes ocuparon este territorio. Hacía funciones de atalaya, para vigilar la línea de costa visible desde aquí.

Nada más traspasar la puerta de entrada al recinto del castillo, en un itinerario todo a pie, nos encontraremos con un segundo cinturón de murallas que incrementaba el área fortificada. De camino al Osario, construido en el siglo XIX para recibir los cuerpos exhumados de la antigua iglesia, habremos dejado atrás unos curiosos silos, excavados en la roca y utilizados por los moros para guardar el cereal. Posteriormente, en el siglo XII, los cristianos los usaron como basureros.
Detalle de la Alzaba del Castelo dos Mouros. Sintra.

Tras las ruinas de la Iglesia de San Pedro de Canaferrim, primera iglesia parroquial de Sintra del siglo XII, nos dan acceso a la verdadera entrada al Castelo. A la derecha destaca sobremanera, ondeando una gran bandera de Portugal, la Alcazaba. En la época musulmana esta era la residencia del Alcaide y, por ser la zona noble del castillo, estaba en lo más alto y preparada para ser el último reducto ante cualquier ataque, bien fuese del exterior o del interior de la fortaleza.

En el centro del complejo destacan las grandes cisternas. Servían estas para el almacenamiento de las reservas de aguas pluviales, caso de ser cercado el castillo. Los grandes y visibles conos de ventilación permitían que el agua fuese potable.
Detalle de los silos donde se guardaba el cereal.

En la parte oeste de la fortaleza destacan la Puerta de la Traición, que no era más que un pasaje secreto hacia el exterior de la fortaleza para permitir la fuga o entrada de refuerzos y, por último, la Torre Real, lugar preferido por Don Fernando II para el disfrute de la pintura.
Aún cuando por un sendero de la montaña podemos llegar a pie hasta el Palacio da Pena, la opción de regresar al bus (con el mismo ticket) es la más aconsejable después de haber disfrutado desde aquí de una excepcional vista panorámica de los parques, jardines y palacios de Sintra
Panorámica de Sintra desde Castelo dos Mouros. Foto Thinkstock
Horarios de visita:
--Del 1 de mayo al 29 de octubre: de 9,30 a 20 h.
--Del 30 de octubre a 30 de abril: de 10 a 18 h.
En ambos casos la última entrada es 1 hora antes del cierre.

Precios
--Adultos: 8 €
--Seniors (mayores de 65 años): 6,50 €
--Entrada joven (6-17 años): 6,50 €
Pincha este enlace para actualizar precios.

El Palacio de la Pena: la máxima expresión del Romanticismo

Aún cuando Sintra posee palacios y jardines de enorme belleza, sin duda el marco más impresionante de todo este paisaje -a su vez Patrimonio Mundial de la Humanidad- es el Parque y el Palacio de la Pena.
Sobre la colina más alta de la ciudad, y rodeado de bosques, el colorido y la arquitectura del Palacio se hace destacar de forma inconfundible. Es el máximo exponente de la arquitectura romántica de Portugal y, a la vez, una mezcla (en ocasiones incomprensible e histriónica) de distintos estilos: morisco, gótico, manuelino y renacentista.
Es el verdadero jardín de Klingsor y allí, en lo alto, surge el Castillo del Santo Grial
--Richard Strauss, compositor.
Mapa descriptivo del Palacio da Pena. Sinatra. (Pulsar para ampliar)

Como casi siempre toda obra grandiosa comienza con lo más minúsculo. Lo que en la época medieval (siglo XII) era una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora de la Pena se convierte, en 1.503, en un monasterio donado a la orden de San Jerónimo por Don Manuel I. El terrible terremoto de Lisboa de 1.755 le ocasiona grandes daños y no será hasta 1.838, cuando lo adquiere D. Fernando II, y dan comienzo no solo los trabajos de restauración sino también la construcción del nuevo Palacio.

Ya en la entrada del Palacio, atravesando la Puerta de la Rosa (inspirada en la Puerta de la Justicia de la Alhambra de Granada) el edificio de enfrente, de estilo neoindio, eran las antiguas cocheras. El patio, a la derecha, nos encamina a la Puerta Monumental que en la parte superior de su torre muestra el escudo de armas del Rey Fernando II de Portugal. Atravesada esta, con su puente levadizo, aparecemos en la Terraza del Tritón donde su pórtico representa una alegoría de la creación del mundo por medio de la figura de medio hombre y medio pez. Los azulejos de toda la fachada principal de este ala son de modelo geométrico morisco. Desde esta terraza tenemos una vista inmejorable de la Cruz Alta, el punto más alto de la sierra. Esculpida en piedra, como troncos entrelazados, fue mandada erguir en el siglo XVI por D. Joao III. Ya en el interior del edificio, en la planta superior, se encuentra el Salón Noble, o de los Embajadores o del Billar. Es el mayor del palacio y se utilizaba para recepciones.

Lo ahora situado en el ala norte es lo construido sobre la capilla y monasterio original. El patio y claustro manuelino es la parte original del antiguo monasterio revestido con azulejos hispano-árabes. Las diversas piezas de este ala nos muestran el Salón Árabe, pintado a fresco y en témpera; el Atelier del rey D. Carlos, un pequeño estudio con telas pintadas por el propio rey; y en su parte superior la Capilla original del antiguo monasterio jerónimo; la Torre del Reloj, única que no acaba en una cúpula y la Terraza de la Reina, el lugar desde donde mejor se observa todo el conjunto arquitectónico y donde sobresale el Reloj de Sol, con la curiosidad de contener un cañón que se hacía disparar al mediodía.
El reloj solar sobre la Terraza de la Reina. Palacio da Pena.

Atravesando el Túnel del Tritón llegamos al Patio de los Arcos, donde se encuentra otra de las entradas principales al Palacio. Lo más interesante aquí son las galerías de arcos y el Paseo de Ronda, un recorrido exterior de inmejorables vistas de la sierra de Sintra.
El Patio de los Arcos nos ofrece maravillosas vistas de la Sierra de Sintra.

Realmente la visita al Palacio da Pena estaría incompleta si no la hiciéramos también por su gran parque y jardines. La opción mejor sería entrar al recinto por el Portón de los Lagos. Desde aquí, en un fantástico recorrido botánico podremos apreciar la Fuente de los Pajaritos, la Feteira de la Reina (colección de helechos), el Jardín de las Camelias y la Capilla Manuelina Más adelante, bordeando el Palacio, nos encontramos con el Lago de la Concha, y el Trono de la Reina (estupendo mirador). El mismo camino, perfectamente señalizado, nos hace divisar la Estatua del Guerrero (una posible representación del Rey Don Fernando II, como guardián de su obra). Para los más valientes, la ascensión a la Cruz Alta, el punto más alto de la Sierra de Sintra (529 metros).
Vista del Palacio desde la Estatua del Guerrero. Sintra.
Horarios de visita
--Válido hasta el 29 de octubre--
-PARQUE: 09h30 – 20h00, última entrada : 19h00
-PALACIO: 09h45 – 19h00, última entrada: 18h15
-TERRAZA: 09h45 – 19h30, última entrada: 18h 45

Precios de entrada
PALACIO + PARQUE.
Entrada Adulto (18-64 años) – 14 euros; mayores 65 años: 12,50€
Entrada Joven (6-17 años) – 12,50 euros
HAPPY HOUR PALACIO + PARQUE (todos los días desde 9h30/10h30)
Entrada Adulto ( 18-64 años) – 13 euros; mayores 65: 11,50 €
Entrada Joven (6-17 años) – 11,50 euros
PARQUE
Entrada Adulto ( 18-64 años) – 7,50 euros; mayores 65- 6,50 €
Entrada Joven (6-17 años) – 6,50 euros
TERRAZA + PARQUE
Entrada Adulto (18-64 años) – 10,50 euros; mayores 65 años: 9€
Entrada Joven (6-17 años) – 9 euros
NOTA IMPORTANTE.
Existe una entrada combinada, con tarifa reducida, que te hará ahorrar dinero.

Nuestro recorrido por Sintra no estaría completo si dejamos de visitar el Palacio de Monserrate, la Quinta da Regaleira o el Palacio Nacional de Sintra pero esto, ciudadanos viajeros, lo dejamos para próximos artículos.

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