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Naturaleza

Brú na Bóinne. Meath. Irlanda

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Recibir al solsticio de invierno en Brú na Bóinne, dentro de una cámara funeraria y con el primer haz de luz solar directo, es un privilegio que disfrutan cada año exclusivamente cincuenta personas previo riguroso sorteo denominado «lotería».

Este complejo y conjunto arqueológico, ubicado en el Valle del Boyne, desde 1.993 se encuentra declarado por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad. 

La ficha descriptiva de la UNESCO, más allá del detalle completo de los criterios de designación, es breve:

«Los tres sitios prehistóricos principales del conjunto de Brú na Bóinne –Newgrange, Knowth y Dowth– se encuentran a unos 50 kilómetros al norte de Dublín, en la orilla septentrional del río Boyne. Por sus dimensiones y calidad, constituyen el ejemplo más importante de conjunto prehistórico megalítico de Europa, dotado de un gran número de monumentos con funciones sociales, económicas, religiosas y funerarias.»

 

A la entrada de la cámara funeraria. Nos llovía pero eso era lo de menos.

Texto y fotos por José Manuel Beltrán.

Son las 8,58 horas de la mañana. Todos los días, en el amanecer que transcurre desde el 18 al 23 de diciembre, en Brú na Bóinne se produce un hecho extraordinario que reafirma mi admiración por las culturas milenarias. Brú na Bóinne, o Palacio del Boyne, se localiza a unos 8 kilómetros hacia el interior desde Drogheda, en el condado de Meath, en Irlanda, donde el río Boyne serpentea estos bellos parajes arqueológicos. Dominan aquí, en un auténtico corredor, unas impresionantes tumbas prehistóricas donde destacan sobremanera las de Newgrange, Dowth y Knowth.

En este extenso recinto, que no podemos visitar por libre sino a través del Centro de Visitantes y con guía, comenzaremos a conocer a los nativos que crearon las tumbas neolíticas, su forma de vivir, como eran sus hogares, sus herramientas y sus armas. Explicaciones por audio-guía, así como con proyecciones audiovisuales, nos harán entender como se trasladaron hasta su emplazamiento actual las enormes piedras utilizadas en su construcción. Os recomiendo hacerlo a primera hora de la mañana dado que el número de visitantes, sobre todo en Newgrange y Knowton, es limitado.
Newgrange Passage Tomb, Meath, Ireland

Y se hizo la luz, a las 8,58 de la mañana, en el interior de Newgrange.

Newgrange, la tumba de corredor más conocida de todo el conjunto, está rodeada por un bordillo compuesto de 97 grandes piedras. Sin lugar a dudas, la más destacada por su impresionante decoración es la Piedra de Entrada.
El enorme túmulo creado da cobertura a una sola tumba formada por un largo corredor y, al final, una cámara con forma de cruz. Excavada entre 1.962 y 1.975, fue el profesor O´Kelly quien descubrió la denominada Cavidad del Techo.
Sin embargo es su piedra de entrada, consistente en una gran espiral que se repite tres veces la que se encuentra grabada con bucles dobles, y que da hasta apuro el tocarla para no lastimar como si fuese algo vivo.
La decoración de la piedra de entrada en Newgrange es fascinante

Situada en la parte superior de la puerta principal, por este pequeño hueco denominado montante se filtra un rayo de sol que recorre los 19 metros del corredor para iluminar, de forma natural, la celda central de la cámara funeraria.

Este hecho solo se produce, siempre que las condiciones climatológicas lo permiten, en el solsticio de invierno (del 18 al 23 de diciembre), comenzando a las 8,58 de la mañana. Los cincuenta afortunados en la lotería que pueden presenciarlo de forma natural (diez por cada uno de los días), deben efectuar su inscripción en el mismo Centro de Visitantes o enviarlo por mail en la siguiente dirección: brunaboinne@opw.ie .
Prepararse para ver un amanecer aquí, a orillas del Río Boyne, en un Sitio declarado Patrimonio por la Unesco es realmente un privilegio

Nosotros nos tuvimos que conformar con disfrutar de lo que yo denomino un simulacro. Recorrimos, junto con el guía y el resto de visitantes, todo el corredor hasta la tumba funeraria. El corredor se encuentra mínimamente iluminado de forma artificial. Una vez todos en el final de la cavidad el guía procedió a desconectar la luz. La oscuridad es total; el silencio –felizmente conseguido por parte de todos- te hace entrecruzar tus manos con las de tu acompañante para hacer diluir la sensación de soledad que te embarga. Recreando esas 8,58 horas, un rayo de luz –esta vez artificial- avanza hacia el interior desde la entrada. El interior de la cámara queda iluminado y nuestros rostros esbozan una pequeña sonrisa, no solo de admiración por lo ocurrido, sino por saber que tu ser querido continúa allí, a tu lado. Acabamos de disfrutar del observatorio solar más antiguo del mundo. ¡Una gozada poder haber retrocedido 5.000 años!.

Durante más de 5000 años, Brú na Bóinne ha guardado secretos fruto del ingenio neolítico. Aquí, el arte sagrado, se encontraba oculto en el interior de la tierra y en las profundidades subterráneas. Mucho antes que las pirámides emergieran de la arena, incluso de Stonehenge, este lugar era el hogar de familias de granjeros que decidieron dejar su huella en el paisaje de Irlanda.
Alrededor del complejo de Knotown se encuentran otras 18 tumbas de menor tamaño.

El complejo de Knowth y de Dowth.

A un escaso kilómetro y medio de Newgrange se ubica el complejo de tumbas del corredor de Knowth. Es aquí donde se dan cabida los más importantes tesoros de Europa del arte megalítico como consecuencia de haber estado habitado desde el neolítico hasta el 1.400. Se cree que la construcción de Knowth es posterior a la de Newgrange. Su tamaño es muy similar contando con dos largos pasillos en su interior. Este túmulo está rodeado de 127 sólidas piedras que hacen de bordillo. Alrededor de ellas existen otras dieciocho tumbas más pequeñas. Al contrario que en Newgrange, aquí nos encontramos con dos tumbas de corredor aunque, de cara al visitante, solo es posible el acceso al corredor oriental. El interior del Gran Túmulo se encuentra repleto de artefactos científicos, obviamente de tiempos muy lejanos e incluso una piedra calendario para calcular la duración de los meses y los años.

El túmulo del Dowth, rodeado de un bordillo de 115 piedras es el menos conocido del conjunto de Brú na Bóinne, aunque es comparable en tamaño, incluso mayor, al de Knowth. Es conocido como el "Túmulo encantado de la oscuridad". Su techo original se derrumbó y tuvo que ser sustituido aunque desde el exterior no es apreciable y la tumba parece intacta. Aquí, lo mismo que ocurre en Newgrange, el solsticio de invierno es algo especial. En este caso es al atardecer cuando la luz entra en el interior de la cámara en fechas próximas al 21 de diciembre.
Lamentablemente nosotros no pudimos entrar a las cámaras y nos tuvimos que conformar con pasear por el exterior. Una lástima.
Ya que Dowth significa <>, dice la leyenda que una terrible oscuridad cayó sobre la tumba cuando la hermana hechicera de un legendario rey trató de detener el avance del sol por encima de este preciso lugar. Lo curioso es que durante su restauración se incluyeron luces similares a las Newgrange pero estas cayeron en desuso y Dowth se ha vuelto a sumir como dice su nombre ... en la oscuridad.

Llegamos hasta aquí desde una fuerte plaza normanda, donde hicimos parada y fonda, también a la orilla del Boyne: se trata de Trim, cuyo artículo podéis leer aquí: El castillo de Trim. Una parada en la historia de Irlanda. Ya solo me queda desearos: SALUD, ciudadanos viajeros.

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COMENTARIOS

  • José Manuel Beltrán López escribió

    febrero 9, 2012

    Este lugar milenario me impresionó de forma especial pues no me esperaba encontrar una tumba de 5000 años de antigüedad ( según nos contaron anteriores a las grandes construcciones funerarias de Egipto ). Lo has relatado estupendamente, ahora sólo falta que se animen a visitarlo y deseo tengáis más suerte que nosotros pues nos llovío copiosamente durante toda la visita.
    Besitos especiales ciudadano viajero.

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  • Nuria Gonzalez escribió

    febrero 9, 2012

    Un error por mi parte y ha salido tu nombre en el anterior comentario. En realidad es mío ( tu fiel seguidira ) Nuriashysur

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  • Babyboom escribió

    febrero 10, 2012

    La verdad es que tiene que ser increíble presenciar ese fenómeno pero a mí como que me da un poco de yuyu quedarme a oscuras dentro de una tumba, me conformo con leer tu relato, quizás algún día me acerque a verlo pero cuando vayan a apagar la luz me salgo pitando, jejejeje. Un abrazo para los dos. 😉

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  • El Boquerón Viajero escribió

    febrero 10, 2012

    Lo de las tumbas da un poco de miedo ¿no? jejeje! Irlanda es fantástica y nosotros le dimos un buen repaso en nuestra web hace poco jeje! Abrazos!!

    Responder
  • José Manuel Beltrán López escribió

    febrero 10, 2012

    Mi querida Nuria: La tumba, como bien dices de más de 5000 años de antigüedad, impresiona solo por el hecho de saber que ya hace tanto tiempo los conocimientos sobre astrología eran impresionantes. El lugar, desde luego, merece la pena.

    Responder
  • José Manuel Beltrán López escribió

    febrero 10, 2012

    Hola Babyboom,
    No seas tan miedosa que siembres tendrás una mano que agarrar, y si no la del guía. El hecho es muy curioso, de verdad. Un beso, ciudadana viajera.

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  • José Manuel Beltrán López escribió

    febrero 10, 2012

    Hola boqueron,
    Venga, a un muchacho te como tú no le da miedo nada. Nosotros también visitamos buena parte de Irlanda. Poco a poco se publicarán mas artículos. Irlanda lo erice. Un abrazo para ambos, ciudadanos viajeros.

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  • Carfot escribió

    febrero 10, 2012

    El año pasado estuve unos días por Irlanda y me dejé muchas cosas pendientes para un próximo viaje, me apunto las tumbas porque deben ser espectaculares, tanto por su significado milenario como por el efecto solar que tan bien describes.

    Un abrazo para los dos ciudadanos viajeros !!!

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  • Helena escribió

    febrero 11, 2012

    ¡Ostras! No conocía este lugar…
    La verdad es que debe ser impresionante poder verlo el día del solsticio. Una pena que el tiempo no os acompañara.
    El tipo de construcción y las espirales decorativas me recuerdan a las que recientemente vi en los templos megalíticos de Malta.
    La verdad es que son alucinantes y pensar que no llegamos a entenderlos aún…
    Genial post, me quedo esperando que me descubras más rincones de Irlanda.
    Un saludo

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  • Anónimo escribió

    febrero 11, 2012

    Debe de ser impresionante poder estar donde otras personas lo hicieron hace miles de años. Ojalá algún día dejemos nosotros una huella tan perdurable como la de nuestros ancestros.
    Espero que algún día podamos toda la familia hacer un viaje, aunque no sea tan astral, todo juntos.
    Un besazo y seguid descubriendo lugares inolvidables para contarle a los nietos.

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  • José Manuel Beltrán López escribió

    febrero 11, 2012

    Hola Carfot, Nosotros hicimos un buen recorrido, aunque siempre se queda corto. Creo que merecen la pena aunque otros podrían decir: Uff, más piedras.
    Un abrazo, ciudadano peregrino.

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  • José Manuel Beltrán López escribió

    febrero 11, 2012

    Querida Helena, Llevas razón y, recordando tus post de Malta (excepcionales, por cierto) los dibujos y formas son muy similares. Nosotros no viajamos en el solsticio de invierno, aunque el efecto simulado lo pudimos presenciar. Descuida, seguiremos publicando cosas de Irlanda. Un beso, ciudadana viajera.

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  • José Manuel Beltrán López escribió

    febrero 11, 2012

    Hola anónimo,
    Astral o no, seguro que los deseos de ese viaje familiar se cumplirán porque, recuerda: Viajar es un sueño que solo tú puedes conseguir. Lo contaremos, a los nietos y a todos los que quieran leerlo. Gracias por tu comentario. Vuelve cuando quieras.

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