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Rutas con encanto

Swaminarayan Akshardham, un lugar imprescindible si visitas Delhi.

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A pesar de su reciente construcción, el templo hinduísta de Akshardham, también conocido como Swaminarayan, es el más visitado en Nueva Delhi.

La espectacularidad de todo el complejo, basado en una antigua arquitectura de estilo tradicional hindú, se convierte en un campus cultural y espiritual dedicado a la armonía, el aprendizaje y la devoción. 

 

Texto: ©Jose Manuel Beltrán.

La sensación que se percibe cuando uno va acercándose a la entrada principal del reconocido templo hindú más grande del mundo, no es solo la de la tranquilidad, gracias al paseo por el Yogihriday Kamal, el jardín de pétalos de loto, sino la de comenzar un recorrido por la historia de la India con un marcado y característico acento de la espiritualidad del hinduismo.
Reconozco que al ser esta mi primera visita a la India no estaba del todo preparado para tal impacto. Sin embargo, tal y como comentaba en el artículo dedicado al Triángulo de Oro lo mejor es viajar con una mochila vacía, sin prejuicios, y volver una vez esta se haya llenado de sensaciones y vivencias.

Akshardham, también conocido como Swaminarayan

Plano de situación de Swaminarayan Askhardam en Nueva Delhi.

Cerca de las Tumbas de Humayun, en la ribera opuesta del río Yamuna, accediendo por Noida Link Road, o vía metro, en la estación de Akshardham, se encuentra este maravilloso complejo de jardines y templos de reciente construcción (fue inaugurado en noviembre de 2005), visitado por centenares de miles de turistas, y también locales a modo de peregrinación, sin que te salves de pasar por unas estrictas medidas de seguridad.
De acceso gratuito, salvo al espectáculo musical de las fuentes (30 rupias) y a la sala de exposiciones (170 rupias adultos y mayores de 12 años, 125 jubilados y 100, niños entre 4 y 11 años), fue construido por más de 7000 artesanos, estando actualmente mantenido por voluntarios.

Las Samaras, tallados en las columnas

Lo más normal, cuando escuches a tu guía hablar sobre este recinto, al igual que en otros muchos de la India, es que no llegues a entender muy bien -o quizás te entre confusión- cuando te explican los distintos significados de su espiritualidad. Yo reconozco que me perdía, a pesar de mi interés y de las muchísimas anotaciones que recogía. Sin embargo, no hay que perder la calma; ni siquiera entender -si cabe, aceptar- cada una de sus creencias. Sólo hay que observar respetuosamente; cumplir con cada una de sus costumbres (si hay que descalzarse, hay que descalzarse; si hay que lavarse los pies, hay que lavarlos; si necesitas cubrir tu cabeza, cúbrela), en definitiva llenar la mochila que antes te mencionaba de otra forma de vivir y sentir.

Y en este sentido, la visita a Akshardham es una experiencia espiritualmente enriquecedora. Lo puede ser al darte cuenta del poder de la oración; al profundo sentimiento de la fuerza de la no violencia; al descubrir y conocer la naturaleza universal de los principios ancestrales del hinduismo, o simplemente al admirar la belleza de la morada de Dios en la Tierra. Cada elemento, cualquier cosa representada, tiene un significado espiritual.

"Que los pensamientos nobles nos lleguen desde todas las direcciones".

- Rig Veda.


Nuestro recorrido comienza en Ten Gates (las Diez Puertas o direcciones), y continúa al pasar por la Bhakti Dwar (Puerta de la Devoción), el Centro de Visitantes y la Mayur Dwar (la Puerta del Pavo Real), para llegar al Charnarvind. En el camino, los símbolos hindúes tradicionales de positividad, devoción, belleza y pureza crean un ambiente divino.
Las diez puertas simbolizan las diez direcciones descritas en la cultura india. Reflejan los sentimientos de aceptar todo lo que es auspicioso y bueno desde cualquier dirección. Tal apertura de mente y corazón fomenta el espíritu de amor universal, fraternidad y paz en el mundo.
La rica ornamentación de la Bhakti Dwar, con sus 208 dobles formas esculpidas en la piedra de "Dios y su Devoto Ideal", invitan a alcanzar la liberación espiritual.
La imponente arquitectura y belleza de la Bhakti Dwar (Puerta de la Devoción), desde uno de los laterales.
Bhakti Dwar, la Puerta de la Devoción, la bella entrada al Centro de Visitantes.

Las elegantes puertas del Mayur Dwar rinden homenaje a la alegría, la belleza y el autocontrol en la cultura india, la misma que los pavos reales aportan a la naturaleza. El pavo es uno de los animales más queridos en la India, tanto compara hacerle ave nacional. Cada una de los dos Mayur Dwars tiene 869 pavos reales de piedra tallados de diferentes formas y tamaños lo que le da, más allá de su belleza, una asociación entre las encarnaciones divinas y las historias en los shastras hindúes.
Las dos puertas de Mayur Dwar separadas por un precioso estanque. (Pulsar para ver en original)

En el interior del estanque, los dieciséis símbolos sagrados que marcan los pies de Dios según los shastras hindúes, se encuentran representados por una gran réplica de mármol de las huellas santas, o 'charanarvind', de Bhagwan Swaminarayan. En humilde reverencia a Bhagwan Swaminarayan, cuatro caracolas le dan agua a sus pies de loto.
Las huellas divinas dentro del estanque. Fotografía oficial de Swaminarayan.
El monumento principal y el corazón del complejo de Swaminarayan: el mandir de Akshardham, iluminado en la noche.

El monumento principal y el corazón del complejo de Swaminarayan: el mandir de Akshardham en honor de Bhagwan Swaminarayan.

Accedemos ya al gran recinto donde se encuentra el monumento principal. Antes de ello, casi a pie de escaleras, en una de las esquinas tuvimos -al igual que todos- que dejar nuestro calzado. Las reglas, no solo de indumentaria, exigen que te descalces excepto en la zona de Gajendra Peeth.

Diseñado según los tratados medievales de la India y arquitectónicamente hablando, el mandir es un auténtico homenaje a a la arquitectura hindú tradicional. Además de 9 cúpulas ricamente ornamentadas, 20 agujas cuadrangulares y 20.000 estatuas que representan a personalidades espirituales del hinduismo en la India, se sustenta sobre un total de 234 pilares con un tallaje espectacular. Inaugurado en noviembre del 2.005, curiosamente el edificio está construido sin utilizar ningún tipo de material de hierro.

El mandir es una hermosa morada temporal, aquí en la Tierra, para Dios, y por la devoción, los valores y la cultura que Él inspira.


Con una altura de 43 metros, es casi un cuadrado (96 metros de ancho por 108 de largo) y en su parte trasera se encuentra el Narayan Sarover, un gran estanque sagrado, en el que los creyentes lavan sus manos y parte de su cuerpo con las aguas sagradas de 151 ríos y lagos de la India, creando un ambiente de lugar de peregrinación.

El sancta sanctórum o Garbhagruh del mandir de Akshardham.

Garbhagruh es el hogar de Bhagwan Swaminarayan y su divina sucesión de gurús: Gunatitanand Swami, Bhagatji Maharaj, Shastriji Maharaj, Yogiji Maharaj y Pramukh Swami Maharaj. Los gurús son los sirvientes e ideales eternos de santidad y devoción de Dios, residiendo en el Garbhagruh ofreciendo eternamente servicio y adoración a Bhagwan Swaminarayan. Alrededor del Garbhagruh, otros altares especiales están dedicados a otras deidades hindúes de Sanatana Dharma: Shri Sita-Ram, Shri Radha-Krishna, Shri Lakshmi-Narayan y Shri Shiv-Parvati.
Cada pilar, techo y cúpula, profusamente decorados y tallados representan y quiere compartir una historia, cada una diferente, de devoción y escenificación de escenas de la vida de Bhagwan Swaminarayan.

Akshardham significa la morada divina de Dios. Como en la mayoría de los templos de la India, en muchas zonas es necesario descalzarse.
Estatua de Bhagwan Swaminarayan rodeada de gurís divinos.
Cada mandapam presenta las formas únicas de Bhagwan Swaminarayan, diferentes avatares y otras deidades hindúes. (Pulsar para ver en original)

Los Mandapams.

El interior del mandir Akshardham se divide en nueve mandapams o espacios temáticos, cada uno de ellos bajo una gran cúpula. Estos nueve mandapams están llenos de murtis y pilares tallados y coronados por otras pequeñas cúpulas con techos únicos. La ornamentación de los diseños y las intrincadas tallas de los mandapams inspiran el reflejo de la belleza inconcebible de Dios y la belleza que inspira en la creación.

Pulsar en las imágenes para verlas en original.
En la imagen superior izquierda el Swaminarayan Mandapam es el sanctum central o garbhagruh del mandir forma el Swaminarayan Mandapam. Akshardham es la morada eterna de Dios, un lugar único de brillantez, serenidad y belleza inimaginable.

La imagen de la derecha es el Mandapam que se encuentra al fondo y que contiene el 'Smruti Mandapam' en el que se conservan las sagradas reliquias de Bhagwan Swaminarayan. Sus huellas, cabello, ropa y otras reliquias nos recuerdan su encarnación en este planeta hace poco más de 200 años.

En la foto de la izquierda, el Lila Mandapam mide 22 metros de alto y tiene una cúpula ricamente esculpida. En sus pilares de cuatro caras hay tallas que retratan historias de la vida de Bhagwan Swaminarayan cuando era niño, joven y el líder de la fe de Swaminarayan.
A la derecha el Ghanshyam Mandapam, descansa sobre ocho pilares y tiene una cúpula en forma de platillo de 11,5 metros de ancho. El techo ornamentado de Ghanshyam Mandapam presenta el delicado murti de Ghanshyam, la forma infantil de Bhagwan Swaminarayan. Los pilares de este mandapam tienen unas preciosas tallas que representan etapas de la infancia de Bhagwan Swaminarayan.
(Pulsar para ver original)

A la fachada externa de un templo de piedra tradicional se la conoce como un Mandovar.

El mandovar de Swaminarayan Akshardham es el mayor y más intrincado construido en la India en los últimos ochocientos años. Tiene 7,5 metros de alto, 186 metros de largo, y contiene 200 figuras de piedra esculpidas de muchos de los grandes rishis, sadhus, devotos, acharyas y avatares del hinduismo.
El mandovar incluye diferentes niveles: gajstar, sinhstar, vyalstar, kumbhstar, kalashstar, gavakshtar, jangha y chhajja con un total de 4.287 piezas talladas. El kumbhstar tiene 48 murtis esculpidos de Shri Ganeshji en diferentes mudras.

En la parte superior están representados los samaranos que exhortan a las personas a luchar por la altura espiritual en la vida. Todo el mandovar inspira a la persona a liberar su vida de los grilletes de los placeres mundanos y ascender al estado supremo de la realización de Dios. En las capas siguientes, aparecen esculturas de flores que representan a la belleza y a la fragancia. br>
La base del mandovar se llama jagati. En esta capa, encontramos esculturas de seres vivos, generalmente animales de nuestro mundo cotidiano. Primero tenemos el elefante, que es un símbolo de fuerza, luego el león, que simboliza la valentía y la ferocidad. A partir de ellos, uno encuentra el vyal, un animal que era famoso por su velocidad.
Precioso detalle de las esculturas en el Mandovar. (pulsar para ver ampliada)
La capa del mandir donde se instalan unos paneles de bronce se conoce como Narayan Peeth.

El Narayan Peeth.

Es una tradición hindú antigua realizar pradakshinas o efectuar recorrido en círculo como signo de respeto. Los fieles caminando en el sentido de las agujas del reloj alrededor de los mandos refuerzan en mayor medida su creencia en Dios, ya que este debe ser el centro de la vida.
En el mandir de Akshardham, el camino para realizar este recorrido circular está embellecido con tres paneles de bronce de 18 metros de largo. Estos paneles ilustran incidentes divinos de la vida de Bhagwan Swaminarayan y ayudan a los fieles a recorrer estos caminos para recordar a Dios. El lugar del mandir donde se instalan estos paneles (visible en la parte inferior de la foto) se le conoce como Narayan Peeth.
En cuatro años se crearon un total de 148 elefantes de piedra, 125 figuras humanas, 42 animales y fondos decorativos. (Pulsar para ampliar)

Y, finalmente, la espectacularidad del Gajendra Peeth.

Un mandir se encuentra, tradicional y simbólicamente, sobre los hombros de los elefantes. En una adaptación creativa, los elefantes en la base de Swaminarayan Akshardham no se encuentran quietos. El pedestal del Gajendra Peeth nos representa historias y leyendas de elefantes con la naturaleza, con humanos y con Dios. Esta lo es para honrar a estos magníficos y portentosos animales pero también suaves y delicados y así compartir mensajes de paz, belleza y dulzura. Se encuentran tallados un total de 148 elefantes, 125 figuras humanas y otras 42 de otros animales en cuatro años de duro trabajo.
La cabra, el león y el elefante. La moraleja de esta historia de Panchtantra es que incluso un alma ordinaria está protegida y alcanza la grandeza refugiándose en lo grande. (Pulsar para ver ampliada)

El Gajendra Peeth, el pradakshina inferior, está realizado según una antigua tradición arquitectónica basada en los tratados arquitectónicos como los de Mayamtam, Shilpa Ratnakar, Diparnav y otros que detallan un gajsthar (pedestal de elefantes) para palacios y mandos. Esta tradición se encuentra en el antiguo Kailas Mandir de Ellora, que tiene 1300 años y en Mahabalipuram Mandir que tiene 1400 años. Antes del siglo XII, muchos mandir siguieron esta tradición al tener un gajsthar. El gran gajsthar de Swaminarayan Akshardham marca un audaz regreso de esta tradición.

En la imagen superior observamos los detalles de una cabra perdida en una oscura jungla, refugiándose de la huella de un león para salvarse de ser atacada por animales salvajes. Cuando llega el león, se calma y se alegra de ver la fe de la pequeña cabra en su huella. Él la bendice con protección y convoca a un elefante, colocando la cabra en la cabeza del elefante para transportarla de manera segura y honorable a su casa.
La moraleja de esta historia de Panchtantra es que incluso un alma ordinaria está protegida y alcanza la grandeza refugiándose en lo grande.
Los elefantes tallados, engalanados con adornos engalanados para una ceremonia espiritual. (Pulsar para ampliar fotografía)

Son muchas las secuencias de estas historias talladas en el Gajendra Peeth, de Swaminarayan Akshardham, algunas que cuestan entender y creer en la mente occidental.

En la fotografía inferior, Airavat es proclamado como el rey del mundo animal y el vehículo de Indra, gobernante de los cielos. Airavat es un elefante blanco con siete troncos, un cuerpo con armadura natural e inmunidad divina para disparar y herir. Cuando Kunti, madre de los Pandavas, ve un reflejo de Airavat en el piso milagroso del palacio de Indraprastha, ella desea verlo y adorarlo en persona. Para cumplir el deseo de su madre, Bhima alcanza los cielos, derrota a las fuerzas que protegen al elefante divino y orgullosamente saca a Airavat de los cielos. Bhima crea un camino de flechas entre el cielo y la tierra para el descenso del elefante divino.
Esta historia del Mahabharat pretende mostrar que es deber de los niños cumplir los deseos de sus padres.
Representación de la leyenda de Bhima trae Airavat. (Pulsar para ver original)
Detalle de la Gajendra del Askhardam. (pulsar para ver en original)


La belleza y sensibilidad de su gran espectáculo de agua.
El precioso recinto donde se presenta el Sahaj Anand Water Show.

Hubo que esperar hasta la puesta de sol, al anochecer, aprovechando para tomar un pequeño tentenpié en un área habilitada muy cerca del gran estanque. Dispuestos estábamos para disfrutar del Sahaj Anand: un espectacular espectáculo acuático espiritual donde la multimedia tiene mucho que decir. A lo largo de casi media hora, láseres multicolores, proyecciones de video, llamas bajo el agua, chorros de agua y sonido envolvente en sinfonía con luces, y actores en vivo, producen una presentación cautivadora e inspiradora de una importante historia del Kena Upanishad. Realmente fascinante.
Momento del espectáculo del agua. Foto: Ajshardham. (Pulsar para ver original)

El recinto es una réplica de grandes pozos tradicionales. El diseño de nueve flores de lotos de la piscina central es una réplica de un yantra o arreglo ritual utilizado en ceremonias sagradas hindúes. En la cabecera del pozo de paso se encuentra la murti de bronce, de 8 metros de altura de Neelkanth Varni. Él preside la determinación, la devoción y el coraje; mostrándose como inspiración para todos aquellos que le admiran.

La historia que se nos nos viene a representar en el espectáculo es la unos niños jugando alrededor de un lago y que se ven sorprendidos al ver que como el agua se une a su propio juego. A través de la danza y de la música, se crea una flor de loto en el agua del lago. Sin embargo, la alegría de los niños perturba a los devas, dioses de los elementos, que están celebrando una victoria sobre los demonios. La flor aparentemente débil de los niños está en peligro de ser destruida por la ira de los dioses. La inocencia y la esperanza de los niños se enfrenta a los poderes y al ego de los devas. A medida que se desarrollan los acontecimientos, se va descubriendo si la flor sobrevive. Esta historia está adaptada del Kena Upanishad, uno de los muchos tesoros de conocimiento y sabiduría de la era védica. Realmente su contemplación fue fascinante y merecedora de un gran aplauso general al que, inequívocamente nos unimos.
Preciosa imagen del monumento reflejado en el estanque del Narayan Sarover. (Pulsar para ver original)

Os dejo aquí en este enlace, un precioso video de Youtube donde podrás ver que lo que te cuento del espectáculo es verdad. A pesar de su belleza, eso sí, disfrutarlo en vivo no tiene comparación ¡que lo disfrutes, pero al final cierra la ventana y vuelve al artículo!

Los preciosos jardines temáticos del Conjunto de Akshardam.
Detalle del Bharat Upavan, uno de los grandes jardines de Akshardam. (pulsar para ampliar)

Más allá de las Diez Puertas, antes de entrar en el conjunto arquitectónico de Akshardam, se hace necesario visitar algunos de los amplios jardines donde, de nuevo, se recrea la historia de la India junto a sus figuras más importantes.

La foto superior es un bella imagen, con el monumental Mandir al fondo, de Bharat Upavan. Unas impresionantes estatuas de bronce, en este caso representando a unos guerreros montados en sus carros, luchadores por la libertad, inspiran a los visitantes a unos valores que hagan sentir orgullo por la nación.

Sin embargo, a nivel personal, el jardín que más me gustó es el dedicado a Yogi Hriday Kamal. El Yogihriday Kamal es un jardín con forma de flor de loto que nos quiere hacer conocer la sabiduría de los grandes líderes de todo el mundo a lo largo del tiempo. Su nombre lo es en honor de Yogiji Maharaj, el cuarto sucesor divino de Bhagwan Swaminarayan. Cada pétalo muestra citas de sabios, científicos, historiadores y estadistas distinguidos, que inspiran la fe en Dios y en el hombre.
Panorámica del Yogihriday Kamal, el jardín de los pétalos de loto. (Pulsar para ampliar fotografía)

Cómo llegar a Swaminarayan-Askhardam, desde cualquier lugar.

DESDE AKSHARDHAM METRO STATION,
Una vez que salgas de la estación, hay que girar a la derecha y andar unos 100 metros, para volver girar a la derecha. Tras otros 250 metros caminando, te encontrarás con la puerta nº 1 de Akshardham.
DESDE EL AEROPUERTO (1HR 30 MIN)
Tomar la línea "Orange Line" hasta la estación de metro de Nueva Delhi. Desde aquí, tomar la línea amarilla (hacia el centro de la ciudad de HUDA), hasta la estación de metro de Rajiv Chowk. Un nuevo transbordo para tomar la línea azul (hacia el centro de la ciudad de Noida) y bajarse en la estación de metro de Akshardham. No te preocupes. Es fácil.
DESDE LA NUEVA ESTACIÓN DE FERROCARRIL DE DELHI (40 MINUTOS)
Busca la salida de la Puerta de Ajmeri y sigue caminando hacia la estación de metro de Nueva Delhi. Desde allí, toma la línea amarilla siguiendo las mismas indicaciones que antes.
DESDE LA VIEJA ESTACIÓN DE FERROCARRIL DE DELHI (45 MINUTOS)
Camina hacia la estación de metro Chandni Chowk (350 metros) para tomar la línea amarilla (hacia el centro de la ciudad de HUDA). Y mismas condiciones que antes.
El baño del murti de Neelkanth Varni - la forma juvenil, yóguica de Bhagwan Swaminarayan, es un ritual participativo único, abierto a todos los visitantes. (Pulsar para ver en grande)

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