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Naturaleza

Los Acantilados de Moher. Irlanda

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Texto y fotos por José Manuel Beltrán.

Desde Limerick, atravesando el Shannon –el río más importante y caudaloso de Irlanda- nos encaminábamos hacia Galway. Avistada ya Ennis, en plena N-18, no podíamos dejar de visitar uno de los parajes más sobrecogedores de esta bella isla. Así que, desvío por la N-85, en dirección a los Acantilados de Moher. Pincha aquí para ver un plano de situación.

La llegada al espacioso aparcamiento, y a pesar de la distancia a recorrer desde dónde dejas el vehículo, no debe desanimarte. Es de pago, pero recomendable. A la derecha de la extensa pradera, incrustado en un leve montículo perfectamente armonizado con el paraje, se encuentra el centro de interpretación, la cafetería, restaurante y resto de servicios.
 
















Quienes sufran de vértigo tendrán en este bello espacio natural una dura prueba que superar. Pero resiste, pues merece la pena. Las masas de roca se unen con el mar originando una caída vertical de hasta 200 metros. Es así que, en sus más de 8 Km. de extensión, da cobijo a una multitud de especies de aves, entre ellos los pájaros bobos.


Azotados por el viento del Atlántico, en ocasiones de una fortaleza endiablada, si dispones de tiempo suficiente hay un camino que los recorre. Merece la pena adentrarse un poco, siempre con cuidado dado que la roca es de pizarra y arenisca, y ver distintas perspectivas. Existen carteles que avisan de los límites de seguridad pero, he de reconocerlo, soy uno de los muchos que no hicieron caso de los mismos y es así que las fotos merecen la pena.
 


La Torre de O’Brien (de marzo a octubre, abierta todos los días), construida en 1.835 por Cornelius O’Brien es una torre circular que puedes encontrar aproximadamente a la mitad del recorrido de los acantilados. Desde esta atalaya se puede divisar, en días claros, las islas Aran y Galway y su bahía. Estos puntos turísticos los dejo para otra entrada.
 

Dejamos los acantilados de la ruina, esa es la transcripción de “Aillte an Mhothair” en su original gaélico recordando para siempre una visita obligada que millones de turistas realizan a este impresionante lugar de la costa occidental de Irlanda.

 
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COMENTARIOS

  • Javier Adán escribió

    diciembre 12, 2010

    Un aire a las rias altas de Galicia.un sld

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  • alma máter escribió

    diciembre 12, 2010

    ¡Cómo me gustaría ir!!! tiene que ser precioso!!!!

    No me he olvidado de vosotros. Tengo las fotos sin pasar al ordenador, pero en ná os las mando por correo.

    Fue un inmenso placer volver a veros.

    Muchos besos a todos!!!!

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  • Anónimo escribió

    diciembre 14, 2010

    Hemos de agradecerte los paisajes y las crónicas que nos muestras, aunque lo que creo es que nos quieres dar envidia jajaja es broma.

    Muchas gracias por hacerme sentir como tú dices ciudadana viajera.
    Montserrat

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  • Nuria Gonzalez escribió

    diciembre 15, 2010

    !!Hello!! Una maravilla de la naturaleza – y muchas más que nos quedan por ver – como dicen por ahí semejante a las rías pero yo diría que ciertos parajes de Tenerife todavía se asemejan más. Irlanda es una isla digna de ser conocida porque guarda grandes secretos milenarios, los acantilados de Moher son su escudo protector.
    Besitos y gracias ciudadano viajerow

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  • Liziane escribió

    marzo 13, 2011

    Bonitas fotos,he leído muchas cosas sobre ese lugar y tengo ganas de visitarlo.Tiene algún parecido con los acantilados de San Ándres de Teixido,en Cedeira (A Coruña),si te apetece puedes leer más cosas sobre el tema en mi blog,se titula: "Si no vas de vivo vas de muerto"

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