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La experiencia de visitar los Acantilados de Moher. Irlanda

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Visitar los acantilados de Moher, considerados los acantilados marinos más altos de Europa con sus 214 metros, te permite contemplar unas impresionantes vistas.

Todo el área del Burren y los acantilados de Moher (Cliffs of Moher) fueron galardonados en 2011 como miembros de la Red Mundial de Geoparques. Ya en 2015, la Red Mundial de Geoparques se convirtió en una designación oficial de la UNESCO.


Texto y fotos por José Manuel Beltrán.

Un breve repaso a la ficha de la UNESCO nos permite conocer por adelantado la importancia de este Geoparque.

“Ubicado en la costa oeste de Irlanda, el Geoparque Global de la UNESCO Burren & Cliffs of Moher tiene un área de 530 km2. Está limitado por acantilados costeros del Atlántico (10-200 m de altura) al oeste, las tierras bajas de Gort al este y por terreno montañoso bajo al sur. Gran parte de la tierra se encuentra a una altura de 100 m-200 m sobre el nivel del mar; el punto más alto es Slieve Elva a 344 m. El área de piedra caliza que comprende la mayor parte del Geoparque Global de la UNESCO tiene pocos ríos y solo uno (el río Caher) que fluye a lo largo de todo el terreno”. 

Una mayor ampliación de su descripción la puedes consultar en el enlace de la designación oficial de la UNESCO (arriba indicado).

Con la Torre de O’Brien al fondo, el inicio del recorrido es ancho. Luego, la cosa cambia.

 

Desde Limerick, atravesando el Shannon -el río más caudaloso e importante de Irlanda- nos encaminábamos hacia Galway. Avistada ya Ennis, en plena N-18, no podíamos dejar de visitar uno de los parajes más sobrecogedores de esta bella isla. Así que, desvío por la N-85, en dirección a Cliffs of Moher, que es lo mismo que visitar los Acantilados de Moher, un preludio para nuestra próxima aventura: embarcar hacia las Islas Aran, que os contamos en este artículo.

 

Visitar los Acantilados de Moher

Los impresionantes riscos de los acantilados alcanzan hasta los 210m metros de altura.

 

La llegada al espacioso aparcamiento, y a pesar de la distancia a recorrer desde dónde dejas el vehículo, no debe desanimarte. Es de pago, pero recomendable. A la derecha de la extensa pradera, incrustado en un leve montículo perfectamente armonizado con el paraje, se encuentra el centro de interpretación, la cafetería, el restaurante así como el resto de servicios, construido en 2.007.

 

Cualquiera de las perspectivas de los acantilados de Moher te hará enmudecer.

Desde el aparcamiento se puede apreciar la distancia hasta el centro de interpretación y los propios acantilados.

La accesibilidad para aquellas personas con determinada dificultad está prevista en Cliffs of de Moher. Lee bien toda la información de su página web. Existen unas plazas de parking reservadas en el parking junto al Centro de Interpretación y también es posible, aunque no para todo el recorrido, unos carritos de ayuda para la Torre O'Brien.

El acceso a todo el recinto es de pago, aunque créeme que merece la pena. También te aconsejo que hagas tu reserva previamente por medio de este enlace. El motivo es que te ahorrarás el 50% del precio si llegas allí sin entrada.
Las impresionantes paredes verticales superan en algunos casos los 200 metros de altura.

Unos acantilados totalmente verticales y abruptos donde se puede escuchar como los golpes del agua, sus olas, chocan fuertemente contra las rocas de pizarra blanda y arenisca.
A pesar de mi vértigo, y bajo mi responsabilidad, no pude resistirme a asomarme al abrupto acantilado.

Los acantilados de Moher se han enfrentado majestuosamente el Atlántico durante más de 350 millones de años.

El acceso al recinto de los Acantilados de Moher es posible hacerlo durante todo el año. Sin embargo, las condiciones meteorológicas influirán en el horario y circunstancias de la visita, fundamentalmente por el viento y la lluvia. Un mayor detalle lo puedes consultar aquí, en su página web oficial.

De una belleza difícil de comparar, es este uno de los lugares con mayor fama de toda Irlanda. Quienes sufran de vértigo tendrán en este bello espacio natural una dura prueba que superar. Pero es necesario resistir, pues merece la pena. Las masas de roca se unen con el mar originando una caída vertical de hasta 200 metros.
Panorámica (pulsar para ampliar) de los acantilados.

Los acantilados son un área especialmente protegida (SPA) para las aves marinas con más de 20 especies representadas. Aquí llegan más de 30.000 parejas reproductoras al año incluyendo araos, alcas, gaviotas, halcones peregrinos y los frailecillos lindo cada vez más populares; todo ello en sus más de 8 kilómetros de extensión.

Los acantilados toman su nombre de un promontorio y fortaleza en ruinas: 'Mothar', que fue demolido durante las guerras napoleónicas en la década de 1800, al objeto de construir un faro. La palabra 'Mothar' en antiguos medios gaélico significa 'la ruina de una fortaleza'.
El recorrido bien merece un descanso apropiado para la foto.

En un día claro desde lo alto de los acantilados podemos divisar las islas de Aran, la bahía de Galway, los doce pernos y las montañas Maum Turk en Connemara, así como la península de Dingle y las Islas Blasket en Kerry.
El cartel era evidente que tenía muy poco éxito. También es cierto que las condiciones climatológicas lo permitían.

Azotados por el viento del Atlántico, en ocasiones de una fuerza endiablada, si dispones de tiempo suficiente hay un camino que los recorre por completo. Merece la pena adentrarse un poco, siempre con cuidado dado que la roca es de pizarra y arenisca, y ver distintas perspectivas. Es verdad que existen carteles que avisan de los límites de seguridad pero, he de reconocerlo, también es verdad que soy uno de los muchos que no hicieron caso de los mismos. Es así que las fotos merecen la pena.

La belleza de la Torre de O’Brien y su mirador.

Fue construida en 1.835 por el terrateniente Cornelius O’Brien, descendiente del primer rey de Irlanda, en el punto más alto de los acantilados, como mejor lugar de visualización para los barcos que costeaban la costa. Se trata de una torre circular, que realmente en su origen eran dos, y que por medio de una escalera de hierro de caracol tiene acceso a su plataforma superior. Desde esta atalaya se puede divisar, en días claros, las islas Aran así como Galway y su bahía. Más abajo tienes los enlaces de nuestros artículos a estos dos preciosos lugares. ¡No te los pierdas!.
Un precioso atardecer en los Acantilados de Moher con la Torre O'Brien de testigo mudo. Pulsar para ver foto ampliada.

Dejamos "los acantilados de la ruina", esa es la transcripción de “Aillte an Mhothair” en su original gaélico recordando para siempre una visita obligada que millones de turistas realizan a este impresionante lugar de la costa occidental de Irlanda. Recuerda que los acantilados están orientados hacia el oeste. Es así que las puestas de sol, como bien se puede apreciar más arriba, son los mejores momentos para la fotografía y por supuesto para tu vista.


Crédito de la fotografía de portada: www.ireland.com.

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COMENTARIOS

  • Javier Adán escribió

    diciembre 12, 2010

    Un aire a las rias altas de Galicia.un sld

    Responder
  • alma máter escribió

    diciembre 12, 2010

    ¡Cómo me gustaría ir!!! tiene que ser precioso!!!!

    No me he olvidado de vosotros. Tengo las fotos sin pasar al ordenador, pero en ná os las mando por correo.

    Fue un inmenso placer volver a veros.

    Muchos besos a todos!!!!

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  • Anónimo escribió

    diciembre 14, 2010

    Hemos de agradecerte los paisajes y las crónicas que nos muestras, aunque lo que creo es que nos quieres dar envidia jajaja es broma.

    Muchas gracias por hacerme sentir como tú dices ciudadana viajera.
    Montserrat

    Responder
  • Nuria Gonzalez escribió

    diciembre 15, 2010

    !!Hello!! Una maravilla de la naturaleza – y muchas más que nos quedan por ver – como dicen por ahí semejante a las rías pero yo diría que ciertos parajes de Tenerife todavía se asemejan más. Irlanda es una isla digna de ser conocida porque guarda grandes secretos milenarios, los acantilados de Moher son su escudo protector.
    Besitos y gracias ciudadano viajerow

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  • Liziane escribió

    marzo 13, 2011

    Bonitas fotos,he leído muchas cosas sobre ese lugar y tengo ganas de visitarlo.Tiene algún parecido con los acantilados de San Ándres de Teixido,en Cedeira (A Coruña),si te apetece puedes leer más cosas sobre el tema en mi blog,se titula: "Si no vas de vivo vas de muerto"

    Responder
  • Christa Hertfelder escribió

    abril 15, 2019

    Impresionantes imagenes. Me traen recuerdos a los que vi en el Geoparque Flysch de Zumaia

    Responder
    • José Manuel Beltrán escribió

      abril 16, 2019

      Efectivamente, la zona de Zumaia y todo el Geoparque contiene acantilados preciosos. Allí el flysch es también parecido a lo que podemos apreciar más al norte de Irlanda. Sin embargo, el marketing no ha llegado hasta ellos como en Moher. Gracias por tu aportación, Christa.

      Responder

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