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VALLE DE VIÑALES

Que ver y hacer en el valle de Viñales. Cuba.

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Más allá de sus maravillosas playas, o del centro histórico de la Habana Vieja, existe la Cuba del interior con lugares catalogados como Patrimonio de la Humanidad.

Viajamos hasta la fértil provincia de Pinar del Río. Vamos a conocer que ver y hacer en el Valle de Viñales, a descubrir sus maravillas naturales y el cultivo del café, de la caña de azúcar, también de los aguacates y los plátanos y … ¡como no! del mejor tabaco del mundo que da lugar a sus famosos habanos.

Texto y fotos por © José Manuel Beltrán.

 

El Valle de Viñales, situado al oeste de la isla, a unos 180 kilómetros de La Habana, era una de nuestras visitas imprescindibles y no solo porque todo este precioso entorno esté considerado y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  

Dice de él la UNESCO en el resumen de su ficha descriptiva:

“Rodeado de montañas, el fértil valle de Viñales está sembrado de espectaculares afloramientos rocosos. Sus habitantes siguen utilizando técnicas agrícolas tradicionales, en particular para la producción del tabaco. La riqueza de su paisaje cultural se ve realzada por la arquitectura tradicional de sus granjas y aldeas, donde perduran todavía las características una sociedad pluriétnica de peculiar riqueza, muy ilustrativa del desarrollo cultural de las islas caribeñas en general y de Cuba en particular.”

Todo parece diferente, y en realidad lo es, una vez que uno sale del entorno más próximo de la capital. En su conjunto La Habana, más en particular La Habana Vieja, es un pequeño enjambre de cultura, de tradiciones, de edificios históricos, de música y sonrisas, de juegos y vida en la calle … y también, cada vez más, de turistas. Sin embargo más allá de estos límites urbanos, tal y como casi es el mundo rural de cualquier país, nos encontramos con otra Cuba diferente. Una Cuba enclaustrada entre sus suaves valles, donde el campo y las vegas producto de su plantación dan lugar al fruto de los árboles tropicales, del café, de la caña de azúcar y por supuesto del tabaco. Del mejor tabaco del mundo, dicen ellos. Y aunque lleve ya un año que dejé de fumar antes de esta visita, ¡quien soy yo para contradecirlo!.

Espectacular paisaje del Valle de Viñales, y en primer plano parte de sus mogotes.


Es sobre todo por la belleza de su fauna y de su flora, y también por la riqueza de sus valores paisajísticos que a esta zona de Pinar del Río se le denomina "La Catedral de la Naturaleza". Son nada más y nada menos que 34, las áreas protegidas que llegan a ocupar cerca de la cuarta parte de la superficie de esta provincia situada en el occidente de la isla. Pero, más allá de esas áreas, dos de ellas, en concreto Guanahacabibes y Sierra del Rosario, son Reservas Mundiales de la Biosfera. Añadir que Guanahacabibes y Viñales son también Parques Nacionales protegidos, siendo este último además Paisaje Cultural y Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO.
Desde el Mirador de los Jazmines tenemos las mejores vistas del valle en su conjunto.

A tan solo dos horas en coche de La Habana, en el Valle de Viñales descubrirás rincones como La Cueva del Indio, el Mirador de los Jazmines, el Mural de la Prehistoria o el Palenque de los Cimarrones. Todo ello en una mezcla de olores y colores y donde la humedad siempre está presente.

Este recorrido turístico es muy apreciado por los amantes del ecoturismo. Paisajes en los que destacan los mogotes, bien sea en solitario, como enraizados en la sierra; vegas y campos de cultivo de tabaco y, de gran importancia, una enorme extensión de grutas y cavernas, algunas como la Gran Caverna de Santo Tomás de más de 44 kilómetros de extensión. Otras, de las que en otro artículo más adelante hablaremos, como las Cueva del Indio y el Palenque de los Cimarrones, el Mural de la Prehistoria o los Miradores Naturales de Los Jazmines y La Ermita, el valle de San Vicente y las cavernas de Majagua, Canteras y Palmarito, forman el mayor y más bello sistema cavernario de toda América Latina.
Camino de Viñales, por carretera desde La Habana, la tormenta cada estaba más cercana. No es de extrañar la fertilidad de estos valles.

Pero, antes que nada, veamos cómo llegar hasta Pinar del Río y Viñales.

Los medios de transporte más aconsejables son el automóvil, bien alquilado o privado, y la guagua también llamado el ómnibus (en definitiva el autobús). Bien sea con los ómnibus de Transtur, con varias salidas diarias desde la Terminal Nacional de Ómnibus en Ciudad de La Habana, como también con Viazul (autocares más modernos) desde su propia terminal, es posible llegar a Viñales y Pinar del Río.
También es posible llegar a Pinar del Río utilizando el ferrocarril (tiene una salida diaria desde la Estación Central en La Habana) pero el servicio es de muy poca calidad y nada aconsejable para turistas.

Nosotros sin embargo, desde La Habana, lo hicimos por la vía más segura y rápida: por la Autopista Nacional; en un taxi privado previamente contratado, eso sí compartido con otra pareja en este caso argentina, y para todo el día y recorrido a nuestro gusto. Llegar hasta allí son alrededor de 150 kilómetros por una carretera en un estado bastante aceptable. Te preguntarás, seguro, cuál fue el precio acordado. Vale, en total, para las 4 personas, 100 dólares (año 2017)
Nosotros estábamos protegidos en nuestro Chevrolet ante la tormenta. A otros, como es habitual aquí, solo les quedaba avanzar.

El pequeño pueblo de Viñales.

A unos 26 kilómetros de Pinar del Río, por una carretera más estrecha y serpenteante, llegamos a la pequeña población de Viñales. Nuestra parada fue breve, y aún así fue posible apreciar una interesante vida sociocultural, sobre todo basada en la música y en las artes plásticas. Tanto es así que en su animado Centro Cultural Polo Montañez, encuadrado en la preciosa plaza del Parque José Martí, a la mitad de la concurrida y principal calle, la de Salvador Cisneros, nos invitaron a unirnos a sus clases de salsa. Por supuesto que acepté ¡faltaría más!.
El monolito dedicado a José Martí, uno de los fundadores de la Patria, en la plaza de su mismo nombre.

La CADECA (casa de cambio oficial) con su correspondiente guarda de seguridad; la farmacia, también con mucha clientela y productos más bien escasos (por lo menos a la vista); una curiosa estética y colorido de sus casas; pizzerías, paladares y restaurantes, bares de copas y cocktails. Está claro (así lo preguntamos) que aquí hay buen ambiente de diversión. Lástima. Teníamos que seguir nuestra ruta camino de los Miradores y del Mural de la Prehistoria.
Atendiendo las recetas en la farmacia de Viñales.

Los Miradores de Los Jazmines y La Ermita.

En los alrededores cercanos de Viñales, dos son los más importantes miradores en los que apreciar en panorámica la belleza de este paisaje. El de Los Jazmines, a solo 4 kilómetros del pueblo, es un complejo hotelero (hotel, restaurante y piscina) bien explotado turísticamente. Sin embargo, totalmente gratuitas, aquí lo importante son las inmejorables vistas que se nos brinda desde el mirador.

La verdad es que, aún no estando hospedado en el hotel, en el Mirador de los Jazmines uno podría tirarse horas y horas sin hacer nada ... simplemente mirando. De esta forma nos daríamos mejor cuenta como, con el cambio de las horas y de la luminosidad, la paleta de colores rojizos y ocres de la tierra se funde con la bruma, y hasta con la niebla de un día lluvioso y más húmedo, de una vegetación verdosa que recubre los antaños mogotes. Parece un paisaje antidiluviano, más propio de un "parque jurásico". Ya te decía antes. Una mezcla de colores, olores y humedad hace especial toda esta zona.
Color, nubes y humedad, colores y los mogotes. El tiempo se ha detenido y no nos importa.

Reconocen los cubanos que estos no son los únicos mogotes terrestres de nuestro planeta, diferenciándolos de los que salen del mar en la bahía de Ha Long, en Vietnam. Hay otros mogotes en Jamaica, en la península de Malaya, también la zona de la Vega Baja, en Puerto Rico y, quizás, los más espectaculares los de las provincias chinas de Jiangxim Yunnan, Guizhou y Chongqing (lugar este último final de nuestro crucero fluvial por el Gran Yangtzé).

Sin embargo, barriendo para casa, solo estos últimos pudieran compararse bien con los sistemas cavernarios de Viñales y todos sus valles, sobre todo por la concentración en un área muy determinada y, también por lo fácil de su visualización y de su visita.
Un espectacular mogote en el Valle de Viñales: el jardín de Cuba.


El Mural de la Prehistoria, una de las obras de arte a cielo abierto más grandes del mundo.

A la salida de la larguísima Salvador Cisneros, en dirección a Cuajaní y nada más pasar el restaurante del mismo nombre, a la derecha, parte la carretera a Pons, que nos lleva al Valle de Dos Hermanas. Nuestro objetivos el Mural de la Prehistoria, también a tan solo 4 kilómetros de la bifurcación.
El Mural de la Prehistoria, es una gigantesca pintura realizada sobre un paredón de roca.

A quien se le mencione que es posible articular una obra pictórica en una pared vertical de roca, a cielo abierto, de 120 metros de altura y otros 160 de ancho, y que esta perdure en el tiempo; seguro no lo creería y menos hacerlo posible. Sin embargo, en 1.959, el pintor cubano Leovigildo González Morillo, discípulo del muralista mejicano Diego Rivera, se puso manos a la obra contando incluso con la estimada ayuda de un grupo de campesinos del lugar.

La figura de un caracol y otros moluscos, algunos animales prehistóricos extintos como el dinosaurio o reptiles marinos, osos, figuras de indígenas aborígenes, etc.. se muestran en la colorida pared queriendo representar la evolución de la vida y el pasado biogeológico de la región. Para su elaboración tuvo que ser lavada la pared de roca así como instalar una serie de drenajes que evitaran la erosión.

Mas allá de típico restaurante turístico, donde vimos se ofrecía como plato principal el cerdo asado al estilo Viñales, por supuesto con arroz moro, el verdadero interés sin duda está el el mogote de nombre Pita y en el Mural de la Prehistoria.


El cultivo del principal producto de la provincia: el mejor tabaco del mundo.

En algunos momentos parece que fue ayer. Y ese ayer, en realidad, se retrotrae al siglo XVII cuando los primeros pobladores de este bello valle comienzan en las vegas la siembra de las primeras plantas de tabaco.
A esta fase del proceso se le llama "el torcedor de la hoja de tabaco". Fotografía de Ismael Francisco/Cubadebate.

"De la semilla hasta el humo", es el eslogan elegido para la Ruta Cubana del Tabaco.

Una vez en Viñales no te será difícil encuadrarte en cualquiera de las ofertas turísticas de la Ruta Cubana del Tabaco, en un recorrido que incluye la visita a los principales puntos bien sea el semillero, la plantación y cosecha, el secado o el despalillo, que es el lugar donde se fermenta, selecciona, seca y empacan las hojas de tabaco antes de ser llevada a los almacenes para su proceso de añejamiento. Nosotros tuvimos la oportunidad de hacer parte de este recorrido y de una interesante explicación a un nivel muy particular. Lo fue a cargo del padre de nuestro chófer (previamente nos pidió permiso para hacerlo así; en su propia casa de labranza y labor en Viñales) y fue un gran acierto. Tiempo hubo también para relajarse después en el porche de su vivienda
Relajado en el porche de la vivienda del padre de nuestro chófer, en Viñales, observando a Nuria.
Nuria, en Viñales, entre los campos cultivados con la hoja de tabaco con uno de los mogotes al fondo.

Me resultó muy curiosa, en concreto, una de las labores: la del ensarte. Es el proceso en que, por regla general por parte de experto personal femenino, las hojas recién recolectadas se someten al ensarte, es decir que con agujas alargadas se van uniendo o cosiendo las hojas con un hilo. De esa manera las hojas quedarán preparadas para ser sometidas al secado, proceso que dura aproximadamente 50 días.

Hoy en día, y con periodicidad anual se celebra "El Festival del Habano". Es este un evento de carácter internacional en el que intervienen personalidades conocedoras del cultivo y del proceso del tabaco, que dan lugar a sus marcas más reconocidas como Vegas Robaina, Romeo y Julieta o Cohíba.
Las cabañas, que hacen de secadero de la hoja de la planta del tabaco, es una escena habitual en los campos del valle.
Una mujer en el proceso del "ensarte", el cosido de las hojas de tabaco para su mejor secado.

Las principales cuevas del Valle de Viñales, otro de los atractivos turísticos.

Nos encontramos ante un gran sistema cavernario, reconocido como el segundo más grande de América y de ahí el apelativo de strong>¨la capital del carso cubano¨. Una de ellas, en la Sierra de Quemados, es la Gran Caverna de Santo Tomás que fue declarada Monumento Nacional en el año 1.989.
Te sugiero que realices esta visita desde el Centro de Visitantes del Parque Nacional de Viñales, dado que se camina por un sendero de aproximadamente tres kilómetros, que se extiende por la falda de un mogote.
Nuria, en las escaleras de entrada a la Cueva del Indio. Valle de Viñales.

En un plano menos espeleólogo, y por lo tanto más turístico y muy sencillo de realizar, no podemos dejar de visitar las conocidas Cueva del Indio y el Palenque de los Cimarrones. Sin embargo, me vas a permitir que eso lo haga en un artículo posterior para, si mes es posible, entrar en más detalles.

¿Dónde comer en la zona de Viñales?

No vas a tener problemas, ya te lo aseguro. Viñales es uno de los lugares de Pinar del Río con muchas opciones para este importante menester. Más allá de los tres hoteles existentes hay varios restaurantes con buen grado de aceptación y casi hasta un centenar de paladares (restaurantes muy locales y "privados") que son siempre los que yo sugiero por probar. Nosotros lo hicimos en el Paladar La Pimienta, entre la Cueva del Indio y el Palenque de los Cimarrones. Yo no sería tan generoso como la puntuación global que se le da en el enlace anterior de TipAdvisor, pero es una buena opción, aunque muy turística.

Por último, no quisiera dejar en el olvido al referirme a Viñales las recientes noticias (febrero del 2019) sobre la lluvia de micro meteoritos, provocada por la explosión de un meteorito mayor a muy pocos kilómetros de altura sobre el valle. Este hecho ha acentuado el valor geológico del valle y, a la vez, la propuesta para que el Parque Natural de Viñales sea declarado como primer Geoparque de Cuba. Si tienes especial interés en estos fenómenos, en este enlace de Anales, la revista de la Academia de Ciencias de Cuba, tienes más información.
Entrada al Palenque de los Cimarrones. Valle de Viñales.

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