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SUECIA

Visitamos el Museo Vasa, en Estocolmo.

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Estocolmo tiene varios e interesantes museos. Pero si hay uno que se signifique como especialmente atractivo para los más pequeños, ese es el Vasa. Visitamos el Museo Vasa, una de las excursiones que podemos realizar en familia una vez que nos encontramos en la capital sueca.

 

Texto por © José Manuel Beltrán.

Un único y espectacular barco acapara toda la atención del Museo Vasa. Su singularidad es tal que es el único barco, que data nada más y nada menos que del siglo XVIII, y que se encuentra conservado en un 98% casi exactamente igual a como fue construido en aquella época. Su enorme estructura original, así como cientos de esculturas talladas en el casco hacen del Vasa un verdadero tesoro, incluso en el plano artístico. No es de extrañar que sea el Museo, y si me apuras hasta el monumento, más visitado de toda Suecia.

El moderno edificio que lo alberga destaca de inmediato en el paisaje urbano de Estocolmo. Inspirado en el famoso barco, los mástiles sobresalen de su techo alcanzando lo que sería la altura real de la embarcación original. Dedicado en su integridad al navío (no esperes encontrar nada de cualquier otra nave) en su gran sala central se expone esta maravilla en la que, por pura lógica de conservación, no podemos acceder a su interior. Eso sí, el edificio dispone de hasta seis niveles diferentes de altura para no perderte nada de él.

Prepárate para realizar un recorrido por la historia y que además puedes disfrutar a cualquier edad sin que nada de ello sea aburrido. ¡Vamos allá! Visitamos el Museo Vasa.

El casco del Vasa acapara en su totalidad el interés de este museo.


Un poco de historia. ¿Qué fue el Vasa?

Tenemos que retroceder hasta el año 1.628. Por aquel entonces reinaba en Suecia, Gustavo Adolfo II. En su cabeza una idea fija: necesitaba un golpe de efecto, sobre todo ante su mayor enemigo, el rey Segismundo de Polonia (a la vez que su primo), y que siendo regente de Suecia había sido destronado por practicar el catolicismo.
Y en ese empeño se comenzó con la construcción de un monumental barco. El Vasa debía ser el mejor navío de los ya 20 barcos de guerra que componían la flota sueca.

Más de cuatrocientas personas durante unos dos años, entre carpinteros, ensambladores, vidrieros, escultores, herreros, pintores y demás artesanos, trabajaron en Estocolmo bajo la supervisión del holandés Henrik Hybertsson.
El objetivo: Con sus 64 cañones, que eran capaces de lanzar balas de hasta 11 kilos de peso, sus tres palos que portaban hasta diez velas con 52 metros de altura desde la punta del palo mayor a la quilla y un total de 69 metros desde proa a popa; el Vasa, con un peso de 1.200 toneladas quería ser el navío de guerra más poderoso de todos los tiempos.
Detalle de las tallas labradas en el barco y su excelente estado. (Pulsar para ampliar)

Pero, aún cuando un rey se empeñe, no todo tiene que salir bien.

Durante los trabajos de construcción del barco, y así al parecer se atestigua por documentación de la época, los planos del VASA tuvieron que ser modificados al no quedar la nave al gusto del monarca. Obligó a los técnicos e ingenieros a instalar más cañones a bordo y una solución de emergencia consistió en añadir dos cubiertas más para que pudiesen alojarse allí.

Para buscar la estabilidad de la nave fue preciso llenar el fondo del buque con 120 toneladas de piedras a modo de lastre. Aún así, el Vasa seguía siendo muy pesado en su parte superior.
El Vasa fue acondicionado con un total de 64 cañones para dar señal de su poderío. (Pulsar para ampliar)

Y llegó el ansiado día de su botadura ... y del desastre.

Fue un diez de agosto de 1.628. En ese día, el gran buque de guerra soñado por el rey Gustavo Adolfo II, y bautizado como "Vasa" por ser esta la dinastía gobernante, comienza su lenta navegación por la bocana del puerto. Desde sus cañones se disparan salvas de honor que conmemora tal evento. Sin embargo, una primera ráfaga de viento hace escorarse a la nave jugando con su estabilidad aunque se consigue fijar el rumbo.

A pesar de su gran peso, una segunda ráfaga de viento golpea esta vez directamente sobre el costado del barco. La inestabilidad de la nave es tal que el agua comienza a entrar por las escotillas abiertas de los cañones. En poco tiempo el Vasa se fue a pique hundiéndose a la vista del rey y de quienes celebraban su botadura. Con él, las crónicas hablan que se ahogaron al menos 30 tripulantes de los 200 que formaban la tripulación.
Existen también varias maquetas para ver los detalles de su construcción con mayor detalle. (Pulsar para ampliar)

Y después de 333 años el barco ve de nuevo la luz. Y ... ¿cómo es posible que la embarcación se encuentre casi intacta?

Fue en 1.961 cuando el Vasa fue reflotado. Ya antes, a principios de los 50, Anders Franzén, un investigador particular comenzó su búsqueda. Tardó poco tiempo y todo fue gracias a un molusco.

Sí, la respuesta a la pregunta se encuentra curiosamente en el Mar Báltico. El molusco xilófago Teredo navalis, es el causante de devorar en agua salada los restos de la madera. Sin embargo, el citado bichejo no es propio de estas aguas. ¡Vamos que por aquí ni existe ni se le espera! Y es así como, el 24 de abril de 1.961, el Vasa al completo ve de nuevo la luz.

Los trabajos de conservación. Su tesoro artístico.

Los expertos realizaron un duro trabajo para devolver el Vasa al estado que ahora podemos presenciar. Tuvieron que darse prisa pues una vez que los restos sumergidos en agua salada no se tratan de inmediato comienza el cuarteo de la madera.
Además, dado que las naves de guerra de esta época eran a su vez palacios flotantes con un buen número de manifestaciones artísticas, se lograron recuperar alrededor de 14.000 objetos de madera y un total de 700 esculturas que se encontraban talladas en la nao. Todas ellas fueron tratadas individualmente devolviéndoles el color y pintura original.

Solo cabe hoy en día observar la belleza de las mismas; de su riqueza y del excelente estado de la nave cuyo propósito por parte del monarca era la de ensalzar el poder, la cultura y también las ambiciones políticas de la monarquía sueca. La visita, sin duda, merece la pena.

¿Cuál es su horario y precio?

Durante los meses de verano, es decir del 1 de Junio hasta el 31 de agosto, se encuentra abierto de 8,30 a 18,00 horas. Media hora antes cierra el restaurante.
El resto de meses se puede visitar desde las 10,00 hasta las 5 de la tarde, salvo los miércoles que cierra a las 20,00 horas. En estas fechas el restaurante cierra a las 16,30 horas.
Como días especiales decirte que cierra los días 1 de enero y, también desde el 23 al 25 de diciembre. Sin embargo, el día 31 de diciembre abre desde las 10,00 hasta las 15,00 horas.
Mapa de Estocolmo. El Museo Vasa se encuentra en Djurgärden (8). Pulsar para ampliar.

Y los precios ...
Todos los jóvenes y niños, hasta la edad de 18 años, no pagan entrada. Los estudiantes (siempre que se identifiquen como tales) tienen un precio de 110 SEK.
Para el resto de los mortales, es decir los adultos, el precio es de 130 SEK.

En su correo electrónico: bokningen.vasa@maritima.se se pueden reservar con antelación visitas guiadas en inglés, para grupos de más de 9 personas. Se proyecta también una película con toda la historia del Vasa, con subtítulos en el idioma inglés. Sin embargo, en el mismo correo es posible reservar pases en otros idiomas.
Aún así, siempre es bueno que consultes su página web (aquí en español) para actualizar esta información.

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1.- Guía de Malmoe. Lo más interesante de la ciudad.

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COMENTARIOS

  • Rafael Reparaz Vidal escribió

    agosto 8, 2018

    Buenos días:
    He estado en Estocolmo hace 10 días y he visitado el Museo, mucha gente me había hablado de él y yo no entendía bien como un Museo dedicado solamente a un barco podía ser tan interesante como me decían, pero ante la insistencia de la gente decidí conocerlo y en realidad valió la pena: cuando entras en el lugar y te encuentras con semejante barco de madera, de tal tamaño y ves todo el trabajo realizado en él, te quedas asombrado de semejante obra de arte, por otra parte el vídeo descriptivo es muy interesante.
    Hay visitas guiadas incluidas en la entrada del Museo.

    Responder
    • José Manuel Beltrán escribió

      agosto 8, 2018

      Muchas gracias Rafael. Tu comentario enlaza perfectamente con el contenido del artículo recomendando esta visita por interesante, aunque sea solo por un barco. Gracias también por confirmar lo delas visitas.

      Responder
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