¿QUIÉN SOY?
Selecciona tu idioma
Rutas con encanto

Willemstad, capital de Curaçao. Que ver en escala de crucero.

A- A+

Willemstad, capital de Curaçao, la mayor de las islas ABC, cuenta con la prestigiosa distinción de ser Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y uno de los lugares más emblemáticos del Caribe para visitar.

Desde 1997, esta colorida comunidad ha sido una de las cinco capitales del Caribe incluida en esta prestigiosa lista. 

Con más de 750 edificios históricos protegidos y mas estilos arquitectónicos que cualquier otra ciudad patrimonio de la humanidad de la región, la zona ofrece una experiencia increíble enraizada en la propia historia de la isla. Ya te adelanto: Curaçao es una combinación única del estilo europeo y caribeño más allá de sus edificios coloniales, también de las casas en sus plantaciones, de los fuertes defensivos y de sus museos a lo largo y ancho de los cuatro distritos de la capital: Punda, Otrobanda, Pietermaai y Scharloo.

«Bon bini» a Willemstad, CURAÇAO. «Vive y deja vivir».

La ficha oficial de la UNESCO, en su descripción como Patrimonio de la Humanidad, dice esto:

Zona histórica de Willemstad, centro de la ciudad y puerto (Antillas Holandesas)

En 1634, los holandeses establecieron una factoría comercial en un hermoso puerto natural de la isla caribeña de Curazao. La ciudad de Willemstad, creada en torno a esa factoría, fue creciendo sin cesar en los siglos siguientes. El trazado de sus diferentes barrios históricos reproduce los esquemas europeos de planificación urbana, mientras que los estilos arquitectónicos de sus edificios son un reflejo de los imperantes en los Países Bajos y en las ciudades coloniales españolas y portuguesas con las que la ciudad comerciaba.

source: UNESCO/CPE

Curaçao, está de moda. Mucha culpa de ello la tiene su sorpresiva calificación, y por ende participación, en el último Campeonato Mundial de Fútbol 2026. Una nación, la más pequeña en jugar una Copa del Mundo de fútbol, con poco más de 400 kilómetros cuadrados y unas 158.000 personas de población. ¿Dónde está Curaçao?, se preguntaba la gente. Por si todavía no has conseguido saberlo -que seguro que sí- aquí te lo vamos a recordar y contar algo más de este envidiable lugar.

Esta preciosa isla, bañada por el Mar Caribe, está a tan solo 60 kilómetros de la costa norte de Venezuela, y pocas millas al este de otra preciosa isla: Aruba. Haciendo un pequeño esbozo de la historia de Curaçao he de significar que sus primeros habitantes, provienen del continente sudamericano y mas en concreto del río Orinoco, en Venezuela. Ellos fueron los Arawaks o Arahuacos.

Curaçao formó parte de la Corona española.

En 1499, Alonso de Ojeda, un teniente de Cristóbal Colón, desembarcó por primera vez en la isla. Quedó tan impresionado por la estatura física de los isleños que la llamó «Isla de los Gigantes». No pasaron ni siquiera 20 años para que el nombre de Curaçao apareciese por primera vez en un mapa portugués.

En 1634, Curaçao queda bajo el dominio de los Países Bajos y así durante más de tres siglos. Primero como colonia y también como puerto clave en el lamentable comercio de esclavos. Ya más adelante, en 1954 (me acuerdo bien pues en ese año nací yo), pasó a formar parte de las llamadas Antillas Holandesas, hasta que en el reciente 2010 alcanzó su autonomía. Aún así, hoy en día, Curaçao es un Estado constituyente del Reino de los Países Bajos. Sus ciudadanos tienen la doble nacionalidad y la isla es apodada de forma cariñosa como «Dushi Kórsou» (Dulce Curaçao).

Antes, en el subtítulo de este articulo, te he mencionado que Curaçao es la mayor de las islas de ABC. Y no me estoy refiriendo al periódico español, claro está. Las 3 islas ABC, en el sur del Mar Caribe, son Aruba, Bonaire y Curaçao. Todas ellas pertenecen a los Países Bajos. Una de sus muchas curiosidades. En portugués, Curaçao, significa «curación». Una explicación estaría en el propio disfrute de sus espectaculares playas; otra en que los colonizadores que se vieron afectados por el escorbuto lograron aquí sanarse gracias al avituallamiento e ingesta de las frutas locales. Es así que Curaçao también fue conocida como la isla de la curación.


Al igual que Budapest, dos ciudades en una.

Buda y Pest, se unen por medio del Puente Carlos para dar lugar a la bella Budapest. Si quieres repasar los dos artículos que le dedicamos, pulsa aqui. Algo muy parecido sucede con Willemstad. Dividida en dos por la bahía de Santa Ana, a un lado se encuentra Punda, esa orilla donde se concentran los preciosos y coloridos edificios que dan lugar a la postal más conocida de la isla.
Antes de cruzar el Puente Emma, vista de Punda desde Otrobanda.

Al otro lado se encuentra el icónico barrio de Otrobanda, el antiguamente preferido por los criollos y donde hay que destacar al Fuerte RIF, un baluarte defensivo erigido en 1828 con piedras del propio mar, que hoy se ha reconvertido en un centro de ocio y restauración. Si hasta aquí has llegado en crucero, el puerto más moderno y amplio está al lado y tendrás que atravesarlo para conocer la ciudad.
Pero, al igual que sucede en Budapest, nos falta la unión entre Punda y Otrobanda. Esta se consigue de dos formas: la primera por el también icónico puente flotante, peatonal y levadizo, dedicado -así lleva su nombre- a la Reina Emma, aunque a los lugareños les gusta llamarle "Swinging Old Lady"; la segunda por el otro puente más moderno en este caso dedicado a la Reina Juliana y que con 56 metros de altura es el más alto de todo el Caribe.
Otrobanda. Edificios coloridos en la plaza Brión/Brionplein donde se encuentra la estatua dedicada a Luis Brion. Fotografía de ©NURIA GONZÁLEZ
Posando a la entrada del RIF Fort.

Nos adentramos en Otrobanda y sus famosos murales artísticos.

Otrobanda, que significa "el otro lado", fue el segundo distrito en establecerse en 1707 por una sencilla razón: se quedaron sin espacio en Punda. Y hasta allí se desplazaron las personas de clase mas humilde. Sin embargo, para mi, enamorado del arte urbano, este era un lugar imprescindible que había que recorrer. Hasta allí arrastré a mi ciudadana, a Raquel y Juanvi, que espero no se arrepientan de ello.
Otrobanda. Decoración de edificios, entradas o patios. Fotografía ©Jose M Beltrán

Ya en 1774, el crecimiento de Otrobanda era similar al de Punda. Los esclavos liberados comenzaron a establecerse en esta parte de la ciudad. Las amplias viviendas de Otrobanda comenzaron a renovarse en otras más pequeñas, modestas y en la apertura de pequeñas tiendas. Todavía hoy puede apreciarse.

El establecimiento del primer barrio obrero va conformando el centro de la ciudad con un laberinto de calles y callejones, en contraste con la red ordenada de Punda.

Hoy en día, el casco histórico ha experimentado una revitalización total con la ayuda del festival anual KayaKaya, del Museo Antropológico Kura Hulanda, donde mejor entender el comercio de esclavos, y otros esfuerzos comunitarios que contribuyen a embellecer la zona, apoyar a los vendedores locales y celebrar el arte y la cultura con actuaciones en vivo, comida y baile.

Un tour a pie por Ser'i Otrobanda y su arte callejero..

Sin duda uno de los puntos más interesantes para iniciar este recorrido, también he de reconocer que el más turístico, era visitar el mural del artista local Santiagopolio, en la calle Langestraat. Realmente es una calle algo empinada, con grandes escalones, que nos iba a conectar con el resto del recorrido. Más que palabras, las fotos hablan por sí mismas.

Por cierto, no quiero que se me olvide. Aunque nosotros, al hacer este recorrido a primera hora de la mañana pues, como que no correspondía. Para los amantes del ron (que yo lo soy) no dudes en visitar en Netto Bar, en Breedestraat, 143 (que es una calle, no te asustes).

Con un peculiar diseño y decoración interior, aquí se ha estado preparando y sirviendo el "Ròm Bèrdè" (ron verde) desde 1954 (otra vez salió mi año de nacimiento), una de las bebidas alcohólicas más famosas de la isla. Lleno de turistas por la tarde, sí; también de lugareños. No te lo pierdas.
Interior del Netto Bar. Fotografía: ©Curacao.com
Los murales, por pequeños que sean, aparecen por cualquier sitio en Otrobanda. Fotografía ©José M Beltrán

Atravesamos a pie el puente Emma para adentrarnos en Punda.

Frente a nosotros una mezcla maravillosa de colores tropicales que se combina con la preciosa arquitectura colonial holandesa: casas con tejados a dos aguas, frontales de estilo barroco; verde, amarillo, naranja, azul, colores que al parecer el excéntrico gobernador Albert Kikkert hizo cambiar porque le causaba tremendos dolores de cabeza el reflejo del sol en las anteriores paredes blancas. Solución: ley dictada en 1817 para obligar a pintar todos los edificios de la capital en colores pastel mas suaves.

Quisiera contarte algo más del Puente Emma. Construido en 1888, ha sido renovado en dos ocasiones: 1939 y 2006. En su origen era un puente de peaje pero, curioso, las personas sin zapatos podían cruzarlo sin pagar. ¡Venga, no te quites los zapatos, hombre! Hoy en día no se aplica peaje. Como ya te conté, el puente en ocasiones se abre y es entonces cuando dos ferries -a cada lado de la orilla- se ponen en marcha para transportar a los peatones de forma gratuita.
El puente flotante Emma.Fotografía ©Jose M.Beltrán
Desde el puente Emma, al fondo, el nuevo puente dedicado a la Reina Juliana.

Ya en Punda, por cierto palabra que proviene y deriva del holandés "De Punt", a la derecha se puede apreciar el edificio del Gobernador (actualmente sede del Gobierno), dentro del entorno del Fuerte Ámsterdam. Construido por los nuevos gobernantes holandeses para proteger su colonia una vez que la ocuparon por primera vez en 1634. Hasta entonces estaba controlada por los españoles.

Sin embargo nuestro recorrido continua por la izquierda en lo que es toda la zona de Handelskake. Es aquí, junto a Columbusstraat y Madurostraat, donde tenían sus casas, almacenes y oficinas los comerciantes protestantes holandeses. Todo el diseño de sus estrechas calles conserva su carácter original, la de la arquitectura colonial holandesa de los siglos XVII y XVIII con su peculiar colorido.
Nuria, en el centro del Puente Emma
Al final del puente Emma los candados se convierten en corazones.

El final de este tramo nos lleva al conocido Mercado Flotante de Willemstad, lugar donde los comerciantes venezolanos venden sus productos frescos a lo largo del canal. Es cierto que al realizar en primer lugar la visita a Otrobanda llegamos un pelín tarde y los puestos estaban recogiendo. Eso, y que el mercado ya no está sobre el agua, es decir, nada de flotante, me dio lugar a una pequeña frustración.
Imagen de uno de los puestos del mercado flotante. Fotografía ©Jose M Beltrán

Un poco más adelante, después del siguiente puente: Kon/Reina Wilhelminabrug, construido en 1928, que en su origen era levadizo, y que cruza el canal hacia el distrito de Scharloo, se encuentra el New Market -Nuevo Mercado- o Marshe Nobo. Un gran edificio circular que recomiendo visitarlo antes de las 2pm. Adentrándonos en las callejuelas de Punda, por ejemplo por Columbusstraat, llegamos hasta la Sinagoga Mikvé Israel-Emanuel, construida en 1732 y la más antigua de este hemisferio. A su lado, o incorporado a ella, el edificio del Museo Judío de Curaçao.
Fachada de la sinagoga judía.

Los letreros de Curaçao y Dushi en Wilhelminapark.

Si quieres hacer un alto, tomarte ya una buena cerveza local -por ejemplo, una Brasa-, lo puedes hacer en Wilhelminapark (parque de la Reina Wilhelmina) y mas en concreto en la terraza de "De Buren". Allí se encuentran los fotogénicos letreros de "Dushi" y "el Curaçao Sign", tan buscados y fotografiados por turistas. Por supuesto, nosotros no fuimos menos.
Una buena cerveza local "Brasa" siempre da alegría y ganas de vivir y disfrutar. Con mi querido Juanvi. Fotografía de ©Nuria Gonzalez
Wilhelmina Park y al fondo, izquierda, el letrero de Dushi.

Pero no solo eso. El arte urbano y los murales en Willemstad aparecen por doquier. Aquí se encuentra el de "Lady Justice" y no es casualidad pues en uno de los lados de la plaza se encuentra el edificio del Ministerio de Justicia. Enfrente de "De Buren", con una estilizada torre verás el Temple Emanu-El. Sí, no te equivocas. Este edificio y monumento antes fue una sinagoga, que ahora se ha convertido en la sede de la Fiscalía de Curaçao.

Nos vamos a la playa, claro que sí.

Seguro que lo estabas esperando como agua de abril (mes en el que allí estuvimos), ¿qué ocurre que no hay playas en Curaçao? ¿Y su famoso licor de Curaçao?

¡Pues claro que no! Curaçao contabiliza un total de 35 playas con aguas cristalinas y de una arena blanca como la harina. Muchas de ellas, todavía, en estado puro al resguardo de calas. Una de las más conocidas es Mambo Beach (el Sea Aquarium se encuentra allí mismo), que nos dicen que en la noche se convierte en un gran club nocturno. Otra, nombrada en varias ocasiones como "la mejor playa del mundo", es Kenepa Beach.
Revisando fotos resulta que no tomamos ninguna de Mambo Beach. la fuente de esta imagen es de ©Expedia

Dicho y hecho. Llamamos un taxi y ... directos a Mambo Beach.

No digo que no lo disfrutásemos, que así fue. Pero personalmente me llevé una decepción. Toda la infraestructura de Mambo Beach está pensada como un gran centro comercial y turístico. La zona de playa, de arena y hamacas (todas ellas de pago) es realmente muy pequeña. La salida al mar, ideal para pequeños, está protegida por un gran espigón o rompeolas paralelo a la playa (que no sé si es natural o artificial), con mas que suficiente espacio para nadar. Pero me pareció bastante artificial todo. Si de regresar hubiese que hacerlo, Mambo Beach estaría descartada. Aún así, esto es lo que tiene la aventura. Para opinar, hay que conocer.

Así que, a males mayores, buenos remedios. Si ya antes no nos habíamos tomado un buen ron verde con fuerte sabor a anís en el Netto Bar (que ya os conté que por ser primera hora no fue así), no podemos dejar de probar el conocido y famoso licor de Curaçao. Seguro que te sorprenderá su peculiar color azul, igual que el de los pitufos. Ello se consigue al macerar con alcohol la corteza de la naranja agria.
Abandonamos Curaçao, de regreso al barco. Al fondo, a la izquierda, el Fuerte RIF. Fotografía de ©Nuria Gonzalez

¿QUÉ TE HA PARECIDO ESTE POST?

Compártelo con tus amigos:

DEJAR UN COMENTARIO

Translate »